martes, 5 de mayo de 2009

Takashi Murakami.


Ya es hora. Hace tiempo que quiero hablar de Murakami. Me refiero a Takashi, el ilustrador, no a Haruki, el escritor.

Takeshi Murakami es el autor de esta bola de flores de felicidad que desde el primer día y hasta hoy ha acompañado mi blog.  ¡Y es que me gusta tanto esta pelota! ¡Es como si de un momento a otro fuera a estallar y salpicarme con un millón de pétalos de buen rollito!

Murakami desarrolla su teoría del SUPERFLAT, que por mucho que yo lea sobre el tema, se me escapa a mi pobre intelecto. Es algo así como que el mundo se desarrolla en un super-plano. Realmente, lo que él dibuja es un “reflejo” la realidad japonesa actual. La realidad japonesa es “super-plana”, dice él, basada en los cómics (manga) y dibujos animados (anime) que tanto la caracterizan.

Y al mismo tiempo los cómics, tan típicamente japoneses, son resultado de la mismísima occidentalización de la cultura japonesa (véanse esos grandes ojos de los personajes, más propios de un europeo que no de un oriental). Es por eso que sus obras suelen estar plagadas de ojos enormes sumergidos en un magma informe.

Murakami no sólo sintetiza en flat (plano), sino que también trabaja el volumen:


Y esto no es lo único que hace. Sus muñequitos, muchos de ellos sacados de su mundo superflat y pasados al supervolume (?) son piezas muy buscadas y de un precio sólo apto para coleccionistas.




Murakami es de un colorismo brutal y su trabajo tiene mucho de sencillez y de naif japonés. Pero de alguna forma también está ligado a una pseudo-perversión encubierta que de un momento a otro puede aparecer, para sumergirnos en un maremagnum de flores y ojos, y atraparnos.

¿qué os sugiere?

9 comentarios:

Silvana Barbá dijo...

ayy me ha encantado este post!

trinidad dijo...

¡Hola!
Me ha gustado mucho tu post porque me encanta la obra de Murakami.
Creo que has expresado a la perfección lo que transmiten sus obras. A mí me sugiere un violento estallido de colores, de sonrisas y de personajes que, unas veces parecen hinchados como un globo que va a explotar de un momento a otro o que, por el contrario, tienden a derretirse y deshacerse chorreando miles de colores saturados... Su obra me resulta alegre y a la vez inquietante... ese abigarramiento cromático y de detalles (miles de ojos observándote, o las miles de sonrisas floreadas) la completa falta de perspectiva, así como el lenguaje manga (que ya tiene de por sí un puntillo perverso) hacen que te mantengas alerta.
E incluso en esa especie de homenaje a Disney en el que predomina el vacío, hay tensión. En ese cuadro, el ratón Mickey sale disparado salpicando el fondo con una estela en blanco y rasgando así el lienzo de color rojo.
Bueno guapa, menudo rollo te he echado, pero es que me ha entrado la emoción... jeje... A ver si nos vemos por los bares o por lo de los Viandantes, que hace tiempo que no voy.
Besos,
Trini

libertad dijo...

Me sugiere fuerza y mucha vida!
Gracias por mostrarlo

Raúl dijo...

Algo he leído de él, acerca de su obra; que bien cierto, no conzco.
Pero en cuanto a la pelota, realmente parece una piñata de buen rollo.

pd.- Tiempo, que no pasaba a saludarte.

"Premio Maria Amelia López Soliño" dijo...

Desde el blog en apoyo al “Premio Maria Amelia López Soliño” a la mejor bitácora escrita por una persona de la tercera edad, te agradecemos el cariñoso comentario de condolencia dejado en su blog y te animamos a estimular a los más mayores a seguir su ejemplo.

Un saludo afectuoso.

Silvana Barbá dijo...

Hola! me imagino que estes super ocupada, pero cuando tengas un ratito pasate por mi blog, te deje un desafio, tb hay sorteo :)

Silvana Barbá dijo...

Si te digo la verdad los ultimos qu elei con muchisimas ganas fueron los de la saga crepusculo, y despues de esos no encontre niguno que me enganche igual, este de momento lleva en mi mesita estos dias, lo empece pero llevo muy poquito leido, asi que de momento s pronto para recomendarlo,
por otro lado y aunque no tenga nada que ver con el contenido la presentacion esta genial!
besoss

Vlad dijo...

No todos somos iguales, sino diferentes. Tal vez por esa razón yo me sienta algo desorientado. El mero hecho de querer reunirme con los de mi especie me da escalofríos

dintel dijo...

No lo conocía. Me ha gustado mucho la última ilustración que has puesto, la que parece un muñeco de nieve. Voy a tomar nota de ella. Gracias.